Veracruz enfrenta alto riesgo por inundaciones y deslaves: CNPC
Carlos Andrade, 17 de junio de 2026
Xalapa, Ver.- La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), durante la Reunión Nacional de Protección Civil que se llevó a cabo en Veracruz, informó que de los 212 municipios que conforman el estado, 185 se encuentran en índices de riesgo por inundación de medio a muy alto (87%).
De acuerdo con el Atlas Nacional de Riesgos, se tienen con índice muy alto a 113 municipios, con índice alto 43 municipios e índice medio 29 municipios, sumando 7 millones 610 mil 754 habitantes.
Se informó que, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el estado de Veracruz registra 144 puntos críticos de inundación en 61 municipios con una población de 4 millones 604 mil 412 habitantes (57%), encabezando Álamo Temapache con 11 puntos, seguido de Misantla, Tuxpan y Úrsulo Galván con 9 cada uno y Papantla con 7.
Asimismo, por peligro por inundación y cuerpos de agua existen 144 puntos críticos de inundaciones distribuidos en 42 cuerpos de agua, siendo el río Tuxpan el que concentra más con 16, distribuidos en dos municipios: Álamo Temapache y Tuxpan.
Por otro lado, el río Papaloapan cuenta con 13 cuerpos de agua, pero es el que afecta a más municipios: Alvarado, Amatitlán, Carlos A. Carrillo, Chacaltianguis, Cosamaloapan de Carpio, Otatitlán, Tlacojalpan y Tlacotalpan.
Con base en los datos del mapa de susceptibilidad a la inestabilidad de laderas del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), en Veracruz el grado muy alto se distribuye en 194 municipios, principalmente en aquellos ubicados en la sierra de Zongolica, de Huatusco, de Huayacocotla y de Chiconquiaco, así como en las cumbres de Maltrata y Acultzingo, todas dentro de la Sierra Madre Oriental. Los municipios más propensos a este fenómeno son Zongolica y Tlachichilco. El total de población expuesta es de 101 mil 356 personas.
Por ello, el gobierno de México como cabeza de sector en coordinación con estado y los municipios se trabaja en fortalecer las acciones de preparación y respuesta ante los efectos de los fenómenos meteorológicos en los diferentes sectores: infraestructura eléctrica, carreteras y puentes, de abastecimiento de agua, energética, de manera prioritaria transporte para los damnificados.
