Xalapa, Veracruz, México, a viernes 06 de febrero de 2026

Televisa y los contratos millonarios de Peña Nieto para buscar la presidencia

Xavier Molina, 5 de febrero de 2026

Durante años, la relación entre el poder político y los grandes consorcios mediáticos en México se movió en una zona oscura a fin de posicionar a actores políticos con el presupuesto público proveniente de los impuestos de los ciudadanos.  

Uno de esos ejemplos ocurrió con el exgobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, que estuvo al frente de la entidad del 2005 a 2011 y la empresa de medios de comunicación Televisa.  

Documentos, monitoreos y testimonios publicados por la revista Proceso revelan un entramado de sus acuerdos para posicionarlo como figura nacional rumbo a la presidencia de la república en el año 2012.

El periodista Jenaro Villamil documentó que, desde octubre de 2005, apenas iniciado el gobierno de Peña Nieto en el Estado de México, se pactó un plan de acción mediática con empresas subsidiarias de Televisa por un monto casi de 750 millones de pesos, de los cuales 690 millones estaban destinados exclusivamente a “inversión en tiempos de televisión”.

En el primer debate presidencial de 2012, Andrés Manuel López Obrador denunció públicamente que Peña Nieto contaba con contratos millonarios para promover su imagen en Televisa.

Como prueba, presentó un resumen de un presupuesto negociado para los años 2005 y 2006 entre el gobierno mexiquense y las empresas TV Promo y Radar Servicios Especializados, ambas intermediarias de Televisa.

De acuerdo con esos documentos, tan sólo en el primer año de gobierno de Peña Nieto como gobernador del Estado de México, se presupuestaron:

  • 690 millones de pesos en tiempos televisivos
  • 327 millones para spots y 364 millones en compra de información, que incluía 180 notas informativas en los noticieros.
  • 50 millones de pesos adicionales para una “estrategia integral de comunicación”, que comprendía producción de spots y asesoría permanente.

Proceso detalló que el llamado “plan de trabajo 2005-2011” tenía como objetivos centrales deslindar a Peña Nieto de los escándalos de corrupción su tío y antecesor, Arturo Montiel.

Esta práctica marcó una etapa oscura de la relación entre televisión y política en México.