México debe prepararse para un fenómeno de «El Niño» histórico
Carlos Andrade, 27 de abril de 2026
Xalapa, Ver.- La comunidad científica ha lanzado una advertencia clara: el fenómeno de «El Niño» regresará con una intensidad muy fuerte a finales de este 2026. Con una probabilidad de desarrollo superior al 90%, este modulador climático global amenaza con desestabilizar sectores críticos a nivel mundial, desde la agricultura hasta el sistema de salud, extendiendo sus efectos más severos hasta el 2027, informó Jorge Luis Vázquez Aguirre, profesor e investigador en Ciencias Atmosféricas, de la Universidad Veracruzana.
“Nosotros tenemos que revisar qué ha pasado en otros años en los que ya se presentó un niño intenso y ver qué hicimos, entonces, por ejemplo, para el manejo de agua, para la agricultura, para la salud, para la reducción de desastres, para la energía, lo que tenemos que hacer es ver qué pasó en 1997-98, en 2014-2015, qué hicimos con los cambios que se presentaron en el clima y ver si esas estrategias nos sirven ahorita para poder estar preparados, que no nos tome por sorpresa porque, aunque El Niño sucede en escalas estacionales impacta o modifica los eventos extremos”.
A diferencia de otros años, se espera que este evento sea «muy intenso». Según los pronósticos de centros internacionales, el impacto en México será dual: es decir que para este invierno 2026: un aumento considerable en la frecuencia e intensidad de los frentes fríos, y para el verano 2027: una sequía severa que podría ser la más intensa registrada en la historia del país, afectando la disponibilidad de agua para consumo humano y riego.
“En el 2027 vamos a tener una sequía tan intensa como nunca hemos tenido en México y eso le va a pegar a la agricultura, a la disponibilidad de agua, a todo, es el momento ahorita de empezar a prepararse y esto es sin afán de ser alarmistas, pero ya sabemos que va a venir una sequía muy muy intensa en el 2027”.
Uno de los puntos más preocupantes es el impacto inmediato en los cultivos del ciclo otoño-invierno, granos básicos como el trigo y la cebada corren el riesgo de no desarrollarse adecuadamente, ya que «El Niño» impedirá que se alcancen las «horas de frío» necesarias para su crecimiento, expertos advierten que esto podría derivar en un desabasto de alimentos y una crisis económica en el sector.
