Estrategias de Gobierno han logrado contener el impacto del aumento de precios en canasta básica
Fanny Rovel, 13 de mayo de 2026
Veracruz, Ver.- Desde la cajuela de su camioneta, Antonio Mejía ofrece frutas y verduras de manera independiente; sin embargo, desde hace más de un mes dejó de vender tomate y papa debido al incremento de hasta un 50 por ciento en sus precios, una situación atípica para productos considerados básicos en la gastronomía mexicana.
La problemática en el estrecho de Ormuz, derivada del bloqueo registrado en febrero de 2026, ha generado afectaciones en el suministro mundial de fertilizantes y un encarecimiento en el transporte de alimentos, situación que impacta el precio final de productos frescos como el tomate.
“Ya anda en 500, 600 pesos la reja. Mejor ofrecemos otro tipo de productos. Compramos y traemos fruta: piña, melón, sandía, aguacate, mango; está un poco más económico, porque el tomate está muy elevado y así no se puede traer, porque no gana uno nada”.
Y es que el tomate es un producto utilizado en salsas, tacos, antojitos y enchiladas, entre otros platillos.
Especialistas atribuyen esta alza a factores como la baja producción y la crisis geopolítica en el estrecho de Ormuz. No obstante, señalan que el impacto en los precios pudo ser aún mayor sin las estrategias y estímulos implementados por el Gobierno Federal para contener el costo de combustibles y productos de la canasta básica.
“Y el tercero, quizá el menos importante, es que desde la guerra entre Rusia y Ucrania la situación de los fertilizantes ha venido al alza y ahora, precisamente con el cierre del estrecho de Ormuz, esto genera una especulación en el precio de los fertilizantes, impactando no solamente al tomate, sino también a otros productos alimenticios.
Expertos esperan que los estímulos fiscales aplicados a combustibles y el inicio de nuevas cosechas permitan estabilizar parcialmente los precios durante las próximas semanas, siempre y cuando no existan afectaciones climáticas adicionales. La refinería Olmeca Dos Bocas ayuda a México a enfrentar la problemática energética derivada de la crisis en el Estrecho de Ormuz —ruta clave de petróleo en Medio Oriente— al fortalecer la soberanía energética y reducir la dependencia de combustibles importados.
