Árboles no endémicos pueden alterar el ecosistema en Xalapa y la región
Rossana Luna Cerdán, 20 de abril de 2026
Xalapa, Ver.- Cultivar árboles que no son nativos o endémicos de una región puede tener consecuencias negativas graves para el medio ambiente local, ya que estos árboles no han evolucionado en equilibrio con la fauna, flora y suelos del sitio.
Aunque a veces se plantan por rápido crecimiento o valor ornamental, a menudo desequilibran el ecosistema, desplazando a las especies locales y afectando la biodiversidad.
Al ser especies invasoras o agresivas, pueden desplazar a las plantas nativas, dejando indefensa a la fauna local que depende de la vegetación originaria para alimento y refugio.
En Veracruz diversos árboles no nativos se han adaptado, destacando los ficus, mango, aguacate, papaya y guanábana que se han podido adecuar a los climas cálidos.
Particularmente en Xalapa existen especies como la araucaria, el ficus, la jacaranda, el níspero, el pino australiano y el eucalipto, todas no nativas pero que se han adaptado al bosque mesófilo de montaña, mismas que se introdujeron principalmente para fines ornamentales y paisajísticos
Por el contrario, especies como el guayacán amarillo, el haya o el fresno se recomienda sembrarlos en Xalapa, ya que resisten a la humedad y por lo tanto tienen una fácil adaptación.
Sin embargo, investigadores aseguran que estas especies, catalogadas como invasoras, pueden alterar la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas si se introducen o si su presencia se expande sin control.
Explicaron que, aunque su presencia es limitada, estas especies pueden desplazar a las plantas nativas al competir por espacio, agua y nutrientes. Además, modifican los ciclos naturales de polinización y pueden afectar la fauna asociada a los ecosistemas urbanos.
