Xalapa, Veracruz, México, a sábado 13 de junio de 2026

A través de sus artesanías brinda originales mensajes

Fanny Rovel, 2 de junio de 2026

Veracruz, Ver.- Entre el ir y venir de personas en el caluroso bullicio del centro histórico de Veracruz, una sonrisa parece resistirse al cansancio, es la de un joven artesano cuyas manos acomodan con cuidado dentro de ampolletas de vidrio diminutas rosas de tela con mensajes capaces de provocar una carcajada, un suspiro o incluso una declaración de amor.

“Está conformada por una rosa de tela súper delgadita, pero los mensajes van cambiando. Pueden ser bonitos, cariñosos, chistosos o, en algún momento, hasta comprometedores; muy al estilo de Veracruz. Por ejemplo, hay una que dice: ‘Te quiero por borracha’. Hay otra que dice: ‘Para una persona muy especial’, pero ojo, también hay una que dice: ‘Especialmente para mi niña hermosa’. Y hay una más que simplemente dice: ‘Te quiero mucho’. Puede ser para tu pareja, para tu abuelito o abuelita, para un amigo o amiga, o ya sea para tu novio o novia”.

Hace tres años dejó su tierra cerca de Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, para buscar nuevas oportunidades.

Al día elabora 75 piezas, un trabajo minucioso que puede requerir cerca de cuatro horas de dedicación para cada artesanía. Cada rosa que vende representa un paso más hacia sus sueños.

“El proceso ha sido un poquito complicado, pero no imposible. Entonces, trato de echarle ganas y aferrarme. Mi mensaje es que siempre vayan para adelante, que nunca se rindan y que, aunque sientan ganas de hacerlo, saquen fuerzas de donde no las tienen. Recuerden el propósito para el que están aquí, cuál es su misión en esta vida. Prepárense, sigan adelante y nunca dejen de luchar por sus metas”.

Diariamente recorre en autobús y a pie distintos puntos de la zona conurbada para ofrecer sus rosas encapsuladas en 30 pesos. Mientras conversa, habla con naturalidad de sus pequeños ojos, rasgo que en ocasiones ha dado pie a comentarios equivocados. Sin perder la sonrisa que le caracteriza, recuerda sus raíces y continúa trabajando. La resiliencia parece acompañarlo en cada jornada. Porque ser artesano también significa resistir días difíciles, largas jornadas y ventas inciertas sin perder la esperanza.