Niños y jóvenes conservan tradición de elaborar instrumentos para interpretar son jarocho
Héctor Juanz, 22 de abril de 2026
Xalapa, Ver.- Niños y jóvenes del sur de Veracruz conservan la tradición de elaborar con machete, instrumentos musicales para interpretar el son jarocho.
Se requiere precisión y paciencia, pues se debe escarbar lentamente un trozo de madera de cedro o nacaxtle. En 10 clases tienen lista una jarana o requinto, así lo cuenta Gaudencio Escribano, un laudero a cargo de un taller en Cosoleacaque, que forma parte de los semilleros creativos de la Secretaría de Cultura, quien sigue la tradición de su padre y su abuelo de elaborar jaranas a machete.
“Enseñé a hacer instrumentos a machete, a machete y gubia, todo a golpe. Llevo aproximadamente 15 años como laudero tradicional, en San Andrés Tuxtla somos pocos los que quedamos y que realmente hacemos el trabajo a machete, ahorita ya todo es a máquina, estoy tratando que haya lauderos a machete porque prácticamente se están extinguiendo, para ello voy a las escuelas. Desde el kínder les enseño a que toquen o bailen, posteriormente en primaria y secundaria a que aprendan a hacer el instrumento”.
Después de tener lista su jarana, Yoalt siguió aprendiendo a hacer instrumentos de percusión como el güiro, que también toca durante los fandangos para interpretar diferentes sones.
“Fui alumno del Semillero Creativo y parte de la labor que hicimos fue hacer nuestra jarana, en este caso es una segunda la que hicimos. Fuimos haciendo más güiros con los acocotes que teníamos guardados en casa, otros lo llaman jícara, unos más calabaza. Más satisfacción siente uno cuando es un instrumento elaborado por uno mismo”.
Así se preservan las tradiciones entorno al son jarocho, música veracruzana que en la región sur da identidad a varios municipios que lo tocan y zapatean en tarimas durante la principal fiesta que es el fandango.


