Rosca de Reyes, ritual familiar en Cuenca del Papaloapan
Alejandro Narváez Ibarra, 4 de enero de 2026
Tres Valles, Ver.- Con la llegada de enero, panaderías de la Cuenca del Papaloapan inician la elaboración de las tradicionales roscas de Reyes, un símbolo que trasciende el acto de consumir pan y se convierte en un ritual de convivencia familiar. Esta costumbre, profundamente arraigada en la región y compartida en todo el país, reúne a generaciones alrededor de la mesa para preservar una tradición que fortalece la identidad cultural y el sentido de comunidad.
Desde los primeros días del año, los panaderos cuenqueños intensifican su labor para atender la alta demanda que generan los festejos familiares y los eventos colectivos. Las roscas se ofrecen en diversas presentaciones y precios accesibles, desde mini piezas a partir de 50 pesos, medianas de 100, grandes de 200, las elaboradas tipo panqué en 250, hasta las versiones jumbo que alcanzan los 300 pesos, lo que las convierte en una opción ampliamente solicitada por su calidad, sabor y economía.
Más allá de su valor gastronómico, la rosca de Reyes representa un momento de encuentro y expectativa compartida; partirla en familia no solo reafirma una tradición centenaria, sino que renueva los lazos afectivos y mantiene viva una celebración que, año con año, sigue ocupando un lugar privilegiado en los hogares de la Cuenca del Papaloapan y del país entero, como expresión de unión, memoria y continuidad cultural.
