Retomar dieta de la milpa evitaría enfermedades crónico-degenerativas
Bertha López Aguayo, 9 de febrero de 2026
Xalapa, Ver.- Los pueblos mesoamericanos tuvieron la capacidad de identificar cuatro alimentos que presentan gran afinidad, tanto a nivel productivo agrícola como nutricional: maíz, frijol, calabaza y chile cuyo consumo da una nutrición completa, por lo que es fundamental retomar esta dieta típica ancestral, ya que constituye un modelo de alimentación saludable basado en la cultura y características regionales de nuestro país desde la época prehispánica.
Integrantes del Instituto de Investigaciones Biológicas llevan a cabo la investigación para retomar la dieta típica ancestral, debido a que los actuales alimentos ultra procesados e hipercalóricos que consumimos, generan sobrepeso y obesidad, causantes de enfermedades crónico-degenerativas.
El estudio indica que la llamada dieta de la milpa no es rígida, pues se adapta a costumbres regionales, lo cual permite que en cada zona del país adquiera sabores propios por medio de combinaciones como el mole, el pozole o los tamales, sin perder sus bases, incluyendo verduras como nopales, quelites y berros, hongos, frutas como mamey, chicozapote, papaya y pitaya, cereales integrales como maíz y amaranto, además de cacao, cacahuate, chía y girasol, igualmente, contempla cantidades moderadas de aceites naturales, proteínas de origen animal e incluso insectos comestibles, tubérculos, miel y piloncillo a manera de endulzantes.
En tanto, la llamada dieta occidental, caracterizada por la ingesta excesiva de productos ultraprocesados y ricos en azucares refinados, acarrea padecimientos como diabetes e hipertensión, comunes entre los mexicanos.
