Xalapa, Veracruz, México, a domingo 01 de febrero de 2026

Maíz, la raíz de las bebidas tradicionales en México

Maíz, la raíz de las bebidas tradicionales en México

Agencia de Noticias RTV (Agricultura), 20 de enero de 2026

Desde tiempos ancestrales, los pueblos originarios desarrollaron técnicas, recetas y rituales en torno al maíz y las bebidas tradicionales son una de las grandes invenciones de este grano sagrado.

Estas bebidas, preparadas a base de maíz, son auténticos tesoros líquidos que reflejan la diversidad cultural y regional de nuestro país. No solo reconfortan y refrescan, también aportan energía, minerales, fibra y antioxidantes naturales, gracias a procesos como la nixtamalización, la fermentación y la combinación con cacao, semillas, flores y frutas.

Atole y champurrado

El atole es quizá la bebida de maíz más conocida en nuestro país, donde es común elaborarlo con masa de maíz nixtamalizado, agua, azúcar y canela. Además, se puede enriquecer con frutas, y cacao para dar origen al tradicional champurrado.

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Su textura espesa y su calidez lo convierten en una bebida reconfortante, ideal para comenzar el día, acompañar antojitos o compartir en celebraciones. Aporta energía, saciedad y calcio, resultado del proceso de nixtamalización.

Pozol (Tabasco y Chiapas)

De raíz maya, el pozol es una bebida fermentada de maíz y cacao que se consume fría y dulce o salada, tradicionalmente en jícaras. Su fermentación natural favorece la digestión, aporta probióticos y lo convierte en una bebida altamente refrescante y nutritiva, ideal para el clima cálido del sureste mexicano.

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Tejate (Oaxaca)

Conocido como “la bebida de los dioses”, el tejate combina masa de maíz, cacao tostado, hueso de mamey y flor de cacao. Su espuma natural y su sabor profundo lo convierten en una joya gastronómica, además, es un símbolo de identidad zapoteca y mixteca.

Tejuino (Jalisco y Occidente)

Preparado con maíz fermentado y piloncillo, el tejuino se sirve frío con sal, limón y chile. Es una bebida refrescante y rica en carbohidratos naturales, lo que brinda energía inmediata y forma parte de la vida cotidiana en mercados y plazas del occidente del país.

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Tascalate (Chiapas)

Refrescante y aromático, el tascalate mezcla maíz molido, cacao, achiote, chile y canela. Es una bebida fría que hidrata, aporta antioxidantes y minerales, además representa el equilibrio perfecto entre sabor y nutrición.

Pinole o piznate (Nayarit y Sinaloa)

El pinole, elaborado con maíz tostado y molido con agua, canela o piloncillo, es una bebida energética por excelencia. Rica en carbohidratos complejos, fibra y minerales, ha sido un alimento fundamental para caminantes, campesinos y comunidades originarias durante siglos.

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Teswino, tesgüino, batari o suguí (Rarámuris, Chihuahua)

Esta bebida —fermentada de maíz germinado— es central en la vida ritual y comunitaria del pueblo rarámuri. Su fermentación aporta probióticos y nutrientes que fortalecen el cuerpo y, además, simboliza la unión, la celebración y la espiritualidad.

Ahora ya lo sabes, en la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural te invitamos a explorar, preparar y disfrutar estas bebidas tradicionales porque el maíz es el corazón que nutre a México. Porque en cada sorbo, también bebemos historia, identidad y futuro.