Xalapa, Veracruz, México, a miércoles 31 de diciembre de 2025

Exhortan a ciudadanía a realizar  quema del Año Viejo con precaución

Exhortan a ciudadanía a realizar quema del Año Viejo con precaución

Fanny Rovel, 31 de diciembre de 2025

Veracruz, Ver.- En diversos países de Latinoamérica, la quema de muñecos del Año Viejo es una tradición arraigada que simboliza el cierre de ciclos, la purificación y la esperanza de un nuevo comienzo. Elaborados con ropa usada, cartón, papel y aserrín, estos monigotes suelen representar al año que termina o personajes populares, y son consumidos por el fuego durante la última noche del año, cada 31 de diciembre.

“En México como en América Latina vemos un fenómeno de quemar un muñeco que representa el año viejo a las 12 de la noche del 31 de diciembre, o sea, cuando ya fenece el año. Eso lo vemos en muchas partes, en Venezuela, Colombia”, comentó Ricardo Cañas, investigador.

Aunque para la mayoría de la ciudadanía veracruzana, la quema del Año Viejo representa una expresión cultural y de convivencia, autoridades de Protección Civil y cuerpos de emergencia recuerdan cada año los riesgos que implica el uso de fuego y pirotecnia, por lo que llaman a realizar estas prácticas con precaución o sustituirlas por actividades simbólicas más seguras.

“Ya ir quitándonos esas tradiciones que al final de cuentas son muy peligrosas y eso ha demostrado, niños que a su corta edad pues ya sufren amputación de extremidades”, mencionó Omar Armas, comandante de Bomberos Conurbados.

“Es muy probable que siempre que jueguen con ella si llega a suceder algún tipo de lesiones muy grave. El día 31, cuando tenemos el repunte de ellos. Siempre es por lo regular para amanecer día primero donde tenemos el mayor número de lesionados. Tuvimos 11 lesionados en una misma noche por pirotecnia, y todos con lesiones severas y por lo regular son en manos”, comentó David Zebadua, coordinador del área de socorros de la Cruz Roja Veracruz.

La práctica es común en países como Ecuador, Colombia, Venezuela y México, donde el ritual adquiere matices locales. En Veracruz, esta tradición se mantiene viva en colonias y comunidades del puerto, Boca del Río y municipios del sur y norte del estado. La vecindad se organiza para confeccionar los muñecos, colocarlos en la vía pública y despedir el año entre música, reuniones familiares y la cuenta regresiva. Despedir el año es parte de nuestra identidad, pero hacerlo con fuego y explosivos puede dejar consecuencias irreversibles.