Cuida tortugas a pesar de discapacidad visual
Fluvio Martínez, 2 de agosto de 2017
Coatzacoalcos, Ver.- “No tengo que buscarle mucho cuando hay un desove, a mí me pasa que si yo sueño que hay un huevo y vengo por inserción y meto la mano, ahí encuentro el huevo donde lo soñé”, narra Elías Moisés Jorge Martínez, quien tiene 28 años de edad y de los cuales 13 ha vivido a lado de sus mejores amigos: las tortugas.
“La protección a la tortuga siempre ha sido parte de nosotros, pero porque nace, más que nada porque yo siempre he considerado que la tortuga es una especia ancestral que es el más fuerte y a la vez el más frágil”.
Elías Moisés tiene una discapacidad visual, sin embargo, en lugar de ser una dificultad para cuidarlas, ello le permitió ver con el corazón y percibir la sensibilidad, que muchos carecen; es guardián de 53 tortugas que protege y alimenta con todos los cuidados, protección y responsabilidad las 24 horas del día.
“Las que tengo son rinoclemys que es conocida como mojima y seis ejemplares de casquito, que es conocida como pochitoque, pero su nombre científico es quinosterno”.
Siempre ha contado con el apoyo de su madre y hermanas, quienes en todo momento le ayudan en las labores de cuidado y limpieza, pero solo Elías se sabe el nombre, olor y sonido de cada tortuga.
“Este es Alex, fue el único de la generación del 2014, nació el seis de septiembre y coincidió con la fecha de una amiga que tiene el nombre de Alejandra y quiero que se llama Alex”, cuenta, Elías Moisés.
También atiende a las tortugas cuando las se enferman, y con el asesoramiento de una bióloga y médicos veterinarios les aplica el medicamento adecuado. Siempre ha buscado aprender más de sus amigas, con miras a convertirse en biólogo especializado en reptiles, lo cual ha intentado en un par de ocasiones, pero lamentablemente el no tener el sentido de la vista fue causa del primer rechazo por parte de docentes y directores en una universidad de Veracruz.
“Todo empezó casi llegando, porque hice el examen y pasé, a la semana de haber llegado los maestros comenzaron a poner trabas, diciéndome que no servía para la carrera, a pesar de que le entregaba buenos trabajos”.
Optó por salirse del Tecnológico y presentó examen en la UPAV de Las Choapas para la carrera de veterinario, el primer año fue normal y de repente los directivos le comentaron que lo iban a cambiar de carrera y que estaría de oyente; ahora su objetivo es estudiar la carrera de biología en línea.
Elías cuenta con un permiso de la Semarnat para tener bajo su cuidado estos reptiles, todos los días revisa los nidos de desove y si hay huevos se incuban en las ollas de barro con arena para que inicie la eclosión.
“Aquí las ponemos por nidos, por ejemplo, el nido de abril ya no está, el nido de mayo acaba de terminar la última eclosión y queda el nido de junio-julio”.
La alimentación es de frutas, verduras, atún, y agallas de pescado, según la edad de los quelonios, alimentarlas les cuesta más de cien pesos diarios, por ello, Elías fundó el grupo Guardianes de las Tortugas que pretende convertir en asociación civil de protección ambiental, con lo cual busca obtener unos pesos a cambio de vasos alusivos a la imagen del proyecto.
“Estos son los vasos que nosotros hacemos con el logotipo de nuestro proyecto y con eso recaudamos fondos para la alimentación de ellas, también esta nuestra página de Facebook, donde nos pueden seguir que es Guardianes de las Tortugas”.
Busca crear una unidad de manejo ambiental donde reciba a todas las tortugas que estén en peligro y certificarse como proyecto de reptiles, por lo que busca el apoyo de las personas y autoridades que deseen contribuir a esta causa sin fines de lucro, ya que Elías siempre será más que un guardián, un ángel para las tortugas.
