Doctora Emilia Olivos, veracruzana destacada en el Día de la Mujer en la Ingeniería
Diana Bustamante, 22 de junio de 2026
Cuitláhuac, Ver.- Premios nacionales e internacionales, proyectos de investigación y una vida dedicada a la enseñanza forman parte de la trayectoria de esta docente de la Universidad Tecnológica del Centro de Veracruz, cuya historia cobra relevancia en el marco del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería.
Emilia Olivos Lagunes, originaria de Carrillo Puerto, fue galardonada en 2025 como Mujer del Año en la Educación no sólo por su trayectoria académica, sino también su labor para impulsar la alfabetización de personas adultas a través del IVEA.
Nos platica cómo su curiosidad desde niña le dio pauta para este viaje de la vida, pues de soñar con las estrellas ahora inspira a nuevas generaciones y en especial a las mujeres.
«Cuando era muy pequeña tenía mucha curiosidad por el espacio. Decidí estudiar una carrera afín para posteriormente poderme especializar en ese ramo como astrónoma, que era lo que me gustaba. Estudié la Licenciatura en Física, pero al terminar, cuestionando a algunos investigadores dedicados a la astronomía, me di cuenta que la oferta laboral era limitada y aquí en México hay muy pocos centros dedicados a la astronomía y que la competencia seguramente para poder conseguir un trabajo iba a ser muy grande. Entonces pensé en otras áreas, me llevó a estudiar una maestría y un doctorado en Ciencia e Ingeniería de los Materiales y al terminar a buscar dónde trabajar y traté de regresar aquí a la zona, a la región».
Sin embargo, asegura que abrirse paso en la ingeniería y la investigación no siempre ha sido sencillo, en ocasiones las mujeres deben demostrar más para que su trabajo y aportaciones sean reconocidos.
Hoy adscrita a la carretera de Nanotecnología, y docente de diversas carreras, nota que se mantiene una matrícula predominantemente masculina en carreras como Energías Renovables, Mecatrónica o Mantenimiento Industrial, una realidad que atribuye más a factores históricos y laborales que a la capacidad de las mujeres.
«Así que a veces creo que el miedo como mujeres de entrar en una determinada área está más precisamente vinculada a las posibilidades laborales que tendríamos al regresar de esa carrera. Entonces creo que no es que exista miedo de una mujer por estudiar mecatrónica, sino más bien existe la incertidumbre de si va a encontrar un trabajo siendo mecatrónica».
Explicó que muchas de sus egresadas desarrollan su carrera profesional en áreas especializadas que requieren análisis, precisión e investigación. La investigadora recordó que esta conmemoración tiene su origen porque las mujeres tuvieron que incorporarse a actividades y profesiones que fueron desempeñadas exclusivamente por hombres desde la Primer Guerra Mundial, impulsando así una lucha por mayores oportunidades de capacitación, desarrollo y acceso al trabajo.
