Cada etapa en el proceso para obtener café incide en la calidad, aroma y sabor
Rossana Luna Cerdán, 3 de junio de 2026
Xalapa, Ver.- El largo camino que comienza con la siembra del café hasta la posibilidad de disfrutar una taza que contenga un sabor prácticamente perfecto exige un proceso en el que todas partes son importantes.
Todo comienza con la siembra, la cual debe reunir las características necesarias para garantizar un café de calidad.
Durante el cultivo hay un estricto proceso, pues no sólo hay que sembrar los granos y dejar que la naturaleza haga todo sola.
Una vez que la cosecha está lista, comienza el corte eligiendo las mejores cerezas, las cuales deben haber alcanzado el mayor grado de madurez para dar paso a la etapa postcosecha.
Si en algún momento el proceso falla podría traer consecuencias tanto físicas como sensoriales, como restarle calidad al aromático, haciéndolo amargo, áspero o hasta incluso que se cree un hongo que eche a perder la cosecha entera.
Cabe mencionar que, a causa de la roya, los productores se han tenido que adaptar a nuevas especies más resistentes, aunque la especie arábica sigue siendo la más cultivada.
Seguir correctamente cada etapa de la producción es vital porque el grano actúa como una esponja que absorbe su entorno. Un solo error en la cosecha, secado o tostado puede arruinar meses de trabajo en la finca, destruyendo los azúcares naturales y aromas que definen el sabor final en la taza.
