Adoptar a un animal rescatado implica paciencia, amor y comprensión
Fanny Rovel, 12 de mayo de 2026
Veracruz, Ver.- Hoy Whitney camina tranquila, duerme de pancita arriba y mueve la cola cada vez que escucha la voz de Ana, pero no siempre fue así. Su pasado es incierto, las huellas del abandono quedaron marcadas en su cuerpo y comportamiento.
La perrita fue rescatada por bomberos en el fraccionamiento Nuevo Veracruz junto a sus cachorros, luego de que presuntamente fueran abandonados entre escombros, desde entonces comenzó un largo proceso de rehabilitación.
Antes de concretar una adopción, las y los rescatistas realizan visitas al hogar, solicitan documentación y verifican que el espacio sea seguro para evitar nuevos abandonos o situaciones de maltrato. Y es que detrás de cada adopción existe una historia difícil. Muchas mascotas llegan enfermas, desnutridas o con severos traumas.
La activista detalló que la recuperación de Whitney tomó cerca de tres años, con apoyo de médicos veterinarios, tratamiento especializado. Poco a poco, Whitney logró comprender que ya no volvería a ser abandonada. Rescatistas insistieron en que adoptar no debe verse como un impulso momentáneo, sino como un compromiso de vida que requiere tiempo, empatía y paciencia.
