La milpa, raíz de la alimentación y cultura en México
Héctor Juanz, 2 de mayo de 2026
Xalapa,Ver.- Durante miles de años la milpa se ha mantenido como el principal sistema de producción agrícola en México, un lugar sagrado de donde se obtiene la base de nuestra alimentación: el maíz, frijol y calabaza, la triada mesoamericana, pero también los quelites y el chile que con sus nutrientes han hecho fuerte a nuestra raza desde tiempos prehispánicos.
Del náhuatl milpan, que significa “lo que se siembra encima de la parcela o tierra”, es uno de los principales tesoros, regalo de las deidades antiguas a los hombres, que se cultiva durante todo el año y que varía de acuerdo a los lugares, especies de semillas y costumbres de la población. Un policultivo que se ha mantenido entre generaciones.
“En enero empezamos a sembrar para que, como vienen los tiempos de viento fuerte, para que cuando vengan los vientos, la milpa esté un poco crecidita y no le afecte tanto”. “Se empieza a cosechar desde octubre, en octubre ya está buena la mazorca”. “De quien aprendí a cultivar es de mi mamá, ella es la que mayormente siembra maíz”. “Yo le llamo maíz criollo, siempre lo hemos cultivado aquí, cuando se da la mazorca apartamos un poco de semilla para el siguiente año volver a sembrar”. Explicó María Paula Fernández Gómez, productora de maíz de Tlalnelhuayocan, Veracruz.
“¿Esto lo aprendió de sus padres, de su mamá también? Sí, ellos fueron antes que nosotros, ellos sembraban para consumirlo, para no comprar”. “La guarda uno y esa misma la siembra uno”.“Sembramos blanco y amarillo”. Dijo Lina Gómez Martínez, productora de maíz de Tlalnelhuayocan, Veracruz.
Conservar la siembra de la milpa no sólo es garantizar una buena alimentación con los productos que se cosechan, es una práctica biocultural que nos da identidad y arraigo.
“De los sistemas que demostraron en los diez mil años que ha durado este proceso de la domesticación de las plantas como uno de los sistemas más exitosos que existen en el mundo”. “Fomentar la milpa es recuperar y mantener esta riqueza biocultural que tenemos, que es fundamental porque México está entre los pocos países que tienen una riqueza biocultural, una gran cocina y una gran cantidad de personas que aún mantienen esta tradición del buen cocinar y el buen comer”. Mencionó Miguel Escalona Aguilar, académico agroecólogo.
La milpa ha resistido a los cambios de climas y de políticas como la neoliberal, que afectaron gravemente al campo en México. Hoy se sostiene y crece entre las nuevas generaciones que conocen sus beneficios y adaptan este cultivo a traspatios o huertos urbanos.
“Es parte de nuestra dieta y nuestra cultura y se puede adaptar a espacios pequeños, no necesitamos conseguir una hectárea para sembrar todo de maíz, se puede adaptar a pequeños espacios”.
“Obtener productos desde aquí, no sólo en los mercados que hay alrededor de nuestras casas, sino poderlo tener cerca de nosotros; si se puede en nuestro patio, qué mejor y si no, en zonas comunitarias como esta”. Agregó Karen Ramírez del Huerto módulo Quetzalli Xalapa.
De la milpa se obtienen las 60 razas de maíz que hay en el país y las cinco especies de frijol, cuatro de calabaza y una amplia variedad de quelites y chiles, cultivos que se complementan, interactuando como un ecosistema proveedor de nuestra principal alimentación.




