Familias veracruzanas ajustan sus gastos en la adquisición de alimentos
Emiliano Garza, 17 de abril de 2026
Veracruz, Ver.- Con el posible incremento en el precio de la tortilla, señalado por el presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, en Veracruz este escenario comienza a reflejarse de manera gradual, especialmente en negocios de comida como las taquerías, donde diariamente se consumen entre 15 y 20 kilos, así lo señaló el taquero Carlos Aguilar
“Realmente son dos o tres días que lo estamos padeciendo todavía las decisiones que debe de tomar el patrón pues no lo ha hecho nos está afectando sí es cierto porque pues son algunos pesitos de más y no compramos un kilo, al día se llegan a consumir 15 o 20 kilos que ya sumados esos pesitos que están de más, pues ya le va a pegar a él. Realmente el patrón es el que lleva las cuentas y siento yo que así como ha afectado el incremento al azúcar, los refrescos, ya casi nadie compra refrescos porque también las refresqueras de equis nombre pues le han subido así como la tortilla.
En contraste, amas de casa como la señora Josefina también enfrentan esta situación, al asegurar que no solo la tortilla ha subido, sino otros productos básicos como el tomate, lo que complica el gasto familiar. Destacó que, aunque algunas familias logran ajustarse, son los hogares con menores ingresos y más integrantes quienes resienten más el incremento en este alimento esencial.
“O sea, la tortilla es lo principal, lo que el mexicano come y la verdad, pues uno como quiera que sea lo puede, pero la gente más sencilla que la que gana menos es la que le cuesta más poder comprarlo. La verdad se elevó bastante y pues mira, como tenemos problemas de salud, pues somos de los que mínimo dos tortillas por la salud. Pero la gente que tiene más hijos y que están en pleno crecimiento, pues es lo que más consumo el mexicano, la tortilla”.
Ante este panorama, tanto comerciantes como familias han comenzado a ajustar sus gastos y buscar alternativas para mantener su consumo diario. Mientras tanto, la tortilla se mantiene como un elemento indispensable en la alimentación, por lo que su variación en precio continúa generando impacto en la economía cotidiana.


