Xalapa, Veracruz, México, a martes 07 de abril de 2026

Payasos de Veracruz luchan por espacios que preserven su tradición milenaria

Payasos de Veracruz luchan por espacios que preserven su tradición milenaria

Fanny Rovel, 7 de abril de 2026

Veracruz, Ver.- El arte de ser payaso es una tradición milenaria que ha evolucionado a lo largo de la historia, pasando de las antiguas civilizaciones a los escenarios actuales.

En Veracruz, un grupo de payasos suma más de cinco décadas preservando este oficio, enfrentando obstáculos y buscando mantener viva esta expresión artística.

Hoy, piden mayor visibilidad y más espacios donde puedan compartir su talento con nuevas generaciones.

El payasito Yoselin es emblemático en el arte de la bufonería, con casi 50 años dedicados a este oficio en el puerto de Veracruz.

“Medio siglo trabajando de payaso, divirtiendo a la niñez de Veracruz, que hoy muchos de esos niños ya tienen 30, 40 años, y todavía nos ven por la calle, nos saludan, se acuerdan del payaso. Queremos seguir, queremos continuar. Vienen generaciones nuevas que aprenden con nosotros, otros que están luchando”.

Hoy, cinco payasos, tres bailarines break dance, cuatro estatuas vivientes y tres animadoras conforman una asociación de artistas populares que busca preservar esta cultura milenaria, que en Veracruz suma ya más de cinco décadas. A través de preparación constante, capacitaciones y organización formal, continúan llevando espectáculos a espacios públicos, manteniendo viva una tradición que ha pasado de generación en generación. Durante años, quienes se dedican al arte urbano han enfrentado obstáculos para ejercer su trabajo en espacios públicos, a pesar de contar con regularización en su actividad.

“Hola, hola. Mi nombre es el payaso Flemin Flamitas, de la ciudad y puerto de Veracruz. Actualmente tengo 15 años trabajando en esta hermosa profesión, y lo único que queremos es pedirle a quien corresponda un espacio para poder trabajar. Como nosotros le comentamos a los demás compañeros, detrás de este maquillaje hay una persona, y detrás de esta persona hay personas y personitas que dependen de ella, lo único que queremos es trabajar”.

Señalaron que la falta de lugares definidos para presentarse limita sus ingresos y, aunque existen leyes culturales que les brindan derechos, aún existen retos. Llamaron a fortalecer la inclusión de este tipo de expresiones, especialmente en un contexto donde nuevas generaciones se alejan de estos oficios. Y es que, aunque el maquillaje arranca sonrisas, detrás de cada personaje hay familias que dependen de esta actividad. Un oficio que, aseguraron, no solo representa entretenimiento, sino también identidad, historia y una forma digna de vida que, sin respaldo, podría desaparecer.