Misión ajolote: Esfuerzos para proteger a nuestro embajador
Agencia de Noticias RTV (Agricultura), 1 de febrero de 2026
Es difícil no querer a un ajolote (Ambystoma) que parece estar sonriendo todo el tiempo mientras desafía las leyes de la bilogía.
Así es, es tan popular que desde algunos años lo vemos plasmado en un billete de 50 pesos mexicanos —como una gran celebridad— que preferimos coleccionarlo en lugar de gastarlo. ¿Ustedes también lo hacen?
En 2018, el Senado de la República declaró el 1 de febrero como Día Nacional del Ajolote con el fin de proteger a este anfibio que se encuentra en riesgo y difundir su importancia en los ecosistemas del país.
El ajolote es una salamandra del género ambystoma, que permanece todo el tiempo dentro del agua y conserva sus características larvarias durante su vida adulta. Es de sangre fría y respira a través de branquias, pulmones, de manera bucofaríngea y dérmica, y tiene una alta capacidad regenerativa.
Cuenta con la capacidad de reproducirse a partir del año de vida, que es cuando alcanza la madurez sexual. Su importancia también radica en su apoyo para controlar a las poblaciones de insectos y crustáceos, al ser un carnívoro depredador, y un indicador de la condición del ambiente.
En México existen 17 variedades de ambystoma. Una de ellas es el ambystoma mexicanum, especie endémica de los valles y humedales de la Ciudad de México. Hoy en día su hábitat se ubica en la alcaldía Xochimilco, pero su población se encuentra en riesgo debido a la introducción de especies que no son nativas, como tilapia y carpa, que compiten directamente con los ajolotes.
Dato curioso: Su nombre viene del náhuatl axolotl, que significa “monstruo del agua”. Según la mitología mexica, el Dios Xólotl (hermano de Quetzacóatl) se transformó en ajolote para esconderse y evitar ser sacrificado.
El Achoque del Lago de Pátzcuaro
Otra especie es el del Lago de Pátzcuaro, en Michoacán, donde es conocido como Achoque (ambystoma dumerilii). Es endémico de esta región y, desde tiempos prehispánicos, ha sido fuente de alimento por su alto contenido energético y utilizado en tratamientos de enfermedades respiratorias.
Pero este lago ha sido impactado por diversas actividades y, en consecuencia, ha disminuido drásticamente la población de este anfibio. Esta situación ha colocado al Achoque en la lista de especies en riesgo y en la categoría de sujetas a protección especial, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.

Por ello, el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS) trabaja en la conservación de esta especie nativa a través del impulso de un proyecto de investigación. Esta iniciativa se encuentra centrada en el cultivo y reproducción del Achoque, que parte de la colecta autorizada de huevos, incubación en condiciones controladas favorables para su crecimiento y posterior aclimatación en las aguas del lago, donde son liberados para continuar su desarrollo en su hábitat natural.
El proyecto incluye asesoría técnica y científica por parte de los especialistas del Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera (CRIAP) de Pátzcuaro, en colaboración con la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), en la comunidad purépecha de San Jerónimo Purenchécuaro.
En la actualidad también se realizan investigaciones enfocadas en una alimentación más adecuada para asegurar la supervivencia de esta salamandra, lo que favorecerá en etapas tempranas y un mayor tiempo de vida. Con estas acciones, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural busca contribuir a la conservación y aprovechamiento sustentable de esta especie y, al mismo tiempo, aportar al entorno ambiental.
