Artesano totonaca mantiene viva la tradición bordadora en Papantla
Fanny Rovel, 24 de enero de 2026
Veracruz, Ver.- Con técnicas heredadas por generaciones, un creador indígena mantiene viva una tradición ancestral. Sus piezas bordadas recorren zonas turísticas costeras, donde busca ingresos ante la falta de empleo rural. La labor artesanal resiste, pese a la baja remuneración y el desgaste físico diario.
Desde Ojital Viejo, localidad de Papantla, Carlos, artesano totonaca, viaja hasta cinco horas en autobús para ofrecer sus artesanías a turistas y habitantes del puerto de Veracruz. Recorre a pie el bulevar Manuel Ávila Camacho, bajo el sol, llevando textiles bordados con iconografía totonaca, elaborados de manera artesanal.
Cada pieza, hecha en tela de manta, requiere entre dos y tres días de trabajo y tiene un costo aproximado de 150 pesos, aunque el precio se ajusta según el comprador. Carlos reconoce que muchas veces su labor no es justamente remunerada, pero afirma que vender en la ciudad es la única opción ante la falta de empleo en el campo.
En su región apenas sobreviven unos diez artesanos, oficio que ha transmitido a sus descendientes tras más de 30 años de trabajo. En Papantla, más de 200 familias dependen de la elaboración y venta de artesanías, especialmente en la zona de El Tajín, siendo guardianes de técnicas ancestrales y materiales natura.





