Xalapa, Veracruz, México, a miércoles 11 de marzo de 2026

Floración de la caña marca el pulso de la zafra en la Cuenca del Papaloapan

Alejandro Narváez, 23 de enero de 2026

Carlos A. Carrillo, Ver.- Los campos cañeros de la Cuenca del Papaloapan comienzan a vestirse con la flor de la caña de azúcar, una señal visual determinante que anuncia la madurez fisiológica de la gramínea y su proximidad a la cosecha; este fenómeno indica que la planta ha detenido su crecimiento en altura y ha comenzado a concentrar su energía en la reproducción, proceso que favorece la acumulación de azúcares en el tallo.

No obstante, la floración también representa una señal de alerta para los productores; si la caña florecida permanece demasiado tiempo en el campo sin ser cortada, la calidad de la sacarosa puede disminuir y el tallo corre el riesgo de volverse más fibroso o incluso hueco, lo que impacta de manera directa en el rendimiento industrial. Por ello, los especialistas recomiendan realizar la cosecha poco después de que aparece la espiga, a fin de aprovechar el punto óptimo de concentración de azúcar.

Ante este escenario, productores de caña de azúcar abastecedores del ingenio San Cristóbal realizan recorridos diarios por los campos cañeros; la supervisión constante de las espigas permite determinar el momento adecuado para solicitar el corte de la gramínea, asegurando así una cosecha eficiente y una mayor rentabilidad tanto para el productor como para la industria azucarera de la región.