Migrantes se quedan a radicar en Veracruz
, 1 de abril de 2014
Veracruz, Ver., 1 de abril de 2014.- “Uno viene sufriendo mucho en el camino; aguantar hambre, aguantar sed, cuando se meten espinas en los pies”…
Historias así se escriben a diario a bordo de “La bestia”. Migrantes centroamericanos que dejan todo: hogar, familia, amigos y cientos de recuerdos para aventurarse en una travesía que no siempre da su mejor cara.
“Les dijeron que no llevaban dinero, que esto, que el otro, pues lo primero que dijo él es que arriba no se podían ir. Fue todo lo que dijo ese día, que mire, si era trabajador de Ferrosur”.
Esta fue de las últimas experiencias de Miguel Ángel antes de decidir quedarse en Veracruz. Ahora vive en Tierra Blanca, pero todos los días lucha por tener unas monedas para alimentar a su esposa y sus pequeñas Norma y Mitzy, de cinco y tres años de edad.
“No logré el sueño que llevaba, pero me he quedado acá en México porque hay más oportunidades”.
Hace unos días Odil se encontró con ellos y aunque lleva dos intentos fallidos por llegar a Estados Unidos y un encuentro de cerca con la muerte, insiste en arriesgarse una vez más.
“Asaltaron el tren y a nosotros nos pusieron las pistolas y nos dijeron que nos iban a matar; gracias a que Dios es grande y misericordioso hizo un milagro entre nosotros que no permitió que nos quitaran la vida porque le cobran un dinero a uno y si trae la va a hacer y si no pues así le dicen a uno”.
Ya sea el destino o la historia que ellos han escrito de su vida, lo cierto es que sus pasos no los han llevado a buen puerto; pero, con aún con ese dolor, su fuerza por encontrar un mejor futuro los mantiene de pie.
