Atienden en CDMX a 150 personas por problemas emocionales derivados del sismo
Fermín Ramírez, 27 de septiembre de 2017
Ciudad de México.- La Secretaría de Salud (Sedesa) del gobierno de la Ciudad de México informa que ha otorgado atención psicológica y psiquiátrica a 150 personas que padecen problemas emocionales como consecuencia del sismo ocurrido el pasado 19 de septiembre.
Alejandro Córdova Castañeda, responsable del programa de Salud Mental de la Sedesa,destacó que la estrategia que se realiza en conjunto con el Instituto Nacional de Psiquiatría «Ramón de la Fuente Muñiz», la Asociación Psiquiátrica Mexicana y la Asociación Psicoanalítica Mexicana, ha tenido una aceptación importante en poco tiempo, ya que también se han incorporado más de 400 profesionales de la salud mental voluntarios, para lo cual, han sido capacitados en intervención en crisis y manejo de primeros auxilios psicológicos con un enfoque en situaciones de desastre.
Córdova Castañeda informó que las principales causas de atención son por estrés, ansiedad, estrés agudo, estrés postraumático y depresión, y 60 por ciento de los casos corresponden a mujeres.
Asimismo, detalla que la línea Medicina a Distancia 5132 0909 es un punto de enlace y contención muy importante para el programa “Estoy Contigo”, dijo el especialista, porque las personas que llaman, en este caso por presentar secuelas de impacto emocional y psicológico por el temblor, expresan de manera inmediata su problema emocional, se canalizan sus emociones y eso permite que se desahoguen.
Los pacientes referidos a clínica, por otra parte, son valorados para determinar cuál es su estado de salud mental y las medidas de atención que requieren, y se procede a una intervención psicoterapéutica y, sólo en caso de ser necesario, se les da tratamiento farmacológico.
Agregó que las reacciones por causa de un temblor son normales en casi todos los casos, como es el miedo, estrés inmediato y la angustia, no obstante, si pasan hasta cuatro días y la intranquilidad persiste y crece en una persona, es momento de pedir ayuda a los especialistas, con el fin de resolver esos síntomas y evitar pasar a los otros trastornos.
Explicó que, si una persona tiene la sensación de que algo va a pasar, está tensa, tiene insomnio, come de manera compulsiva, no se concentra, es probable que pase por un trastorno de ansiedad.
Si tuviera tristeza constante, llanto frecuente, un sueño difícil en la noche y exceso de sueño en el día, pérdida de apetito, la sensación o sentimiento de culpa y lo más grave, con ideas de muerte y suicidas, ya está en un proceso depresivo.
Si los problemas aparentemente ya pasaron, pero persisten los síntomas de angustia y estrés, y cada vez con un estímulo recuerda el sismo como si estuviera sucediendo, como subir a un edificio u oír un ruido que asocia con la alarma sísmica, entonces la persona entró en un problema de estrés postraumático.
Recomendó a las personas que presenten alguna inestabilidad emocional o sensaciones de angustia, expresarlo con los padres, pareja, hijos, amigos o persona de confianza, para generar puntos de fortaleza en sí mismas para superar los síntomas de crisis y no se conviertan en nuestro propio enemigo.
