Reitera Iglesia su rechazo a vandalismo y saqueos
, 8 de enero de 2017
La Iglesia Católica reiteró su repudio a las expresiones de violencia, vandalismo y saqueo, que son muestra de la descomposición social, del malestar, enojo y deudas sociales pendientes, de las injusticias estructurales, de la desintegración familiar, y el descuido de la formación humana y cívica de las personas.
En el comunicado dominical de la Arquidiócesis de Xalapa, su vocero, José Manuel Suazo Reyes, expresa que “el gasolinazo es la gota que derramó el vaso, pero detrás de ello hay asuntos serios de corrupción, incompetencia y falta de sensibilidad hacia las necesidades de la sociedad”.
El presbitero menciona también que es lícito y un derecho manifestarse y expresar nuestra inconformidad, de forma pacífica, creativa y dentro del marco de la ley, en contra de esta decisión injusta e indebida de subir el precio de la gasolina.
Recordó que los Obispos de México, en su comunicado del 5 de enero de este año, hicieron un exhorto a las autoridades civiles a “reconsiderar seriamente esta medida que afecta a todo nuestro país, especialmente a los más pobres… no es correcto imponer leyes sin tomar en cuenta la realidad y el sentir que vive la gente…hay que mirar desde abajo y no solo desde arriba”.
Por lo que tienen la esperanza de que se dé marcha atrás en esta decisión federal que está creando más víctimas.
“Nunca la violencia, el vandalismo, el saqueo o la afectación a las vías de comunicación serán el camino… Evitemos la confrontación estéril y la anarquía, pues estas conductas no resuelven los grandes problemas del País, sino que dividen aún más a la Nación”, señalaron los prelados.
Este tipo de manifestaciones nos afecta a todos y nos roban la tranquilidad y la armonía.
Suazo Reyes comenta también en el comunicado que junto con estas expresiones violentas en las plazas comerciales, se ha dado también otro fenómeno que lamentamos.
“Se trata de la difusión indiscriminada de rumores que han generado pánico y conductas de miedo, hacemos un llamado al discernimiento de lo que leemos o escuchamos en las redes sociales de internet, no se puede dar crédito a todo lo que se lee o escucha ahí y mucho menos difundirlo indistintamente, se necesita un mínimo de discernimiento y atención”.
El vocero de la Arquidiócesis concluye diciendo que necesitamos ser constructores de paz, pues las expresiones violentas sólo generan violencia. “La paz es un don que viene de Dios pero también es una tarea que se construye con el lenguaje y las actitudes; se cultiva en la casa, en la plaza y en el trabajo de cada día”.
