Xalapa, Veracruz, México, a lunes 14 de octubre de 2019

Policía, imagen del honor y el respeto

Policía, imagen del honor y el respeto

, 24 de abril de 2013

“Los policías somos representantes de la autoridad, tenemos en nuestras manos una gran responsabilidad: resguardar la vida de las familias. El policía es la imagen del honor y el respeto”, expresó convencida una mujer policía, joven, madre de familia a quien le gusta portar el uniforme, saberse representante de la autoridad porque es sinónimo de respeto.

Era el Día del Policía Veracruzano. En las instalaciones del Campo Azucarero de esta ciudad más de mil uniformados participaron en esta celebración en la que el gobernador Javier Duarte de Ochoa reconoció el trabajo de los elementos de seguridad pública y por ello les entregó reconocimientos. También acudió el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita.

Desde temprana hora, los encargados de acondicionar el lugar ultimaban detalles. Una enorme carpa que daba sombra donde más tarde sería la comida en honor de los policías, se levantaba en alto al centro del campo.

Hombres iban y venía tendiendo cables, acomodando floreros, ordenando sillas, cubiertos, servilletas de tela para que cada mesa quedara impecable, digna de los importantes agasajados.

Mientras tanto, en cada flanco del campo, patrullas de todo tipo servían como marco para el recorrido posterior de las autoridades y el pase de revista de la tropa. Camionetas pick up, camiones blindados, motocicletas, patrullas de tránsito, monicicletas lucían impecables y aguardaban el inicio del evento.

En la actualidad, ser policía es por mucho, razón de orgullo, expresaba con mucha emoción la mujer policía. “Tengo un año en esta institución. Vi la convocatoria en Internet y me pareció una buena opción para desempeñarme laboralmente. Siempre me ha gustado el tema de la seguridad, sobre todo el tema de la disciplina, el honor”.

Para ella, ser mujer policía es diferente, y en ocasiones la fuerza física de una mujer ante un hombre podría ser una desventaja, pero teniendo buena técnica, buen entrenamiento, “más vale maña que fuerza”, recuerda sonriente.

La familia le apoya en su labor de representante de la autoridad y reconoce que la vida dentro de la institución es como la vida con una familia alterna, “es una hermandad que formamos por la convivencia diaria. Se da la solidaridad, apoyo y protección entre todos”.

Mientras, los preparativos continúan. Las pruebas de sonido, la banda de guerra, en diversos puntos del campo resuenan la voces de gendarmes danto instrucciones. El “¡Alto, ya!” y el conocidísimo “¡Paso redoblado… ya!” de la escolta que practica son el paisaje auditivo.

Debajo de árbol, la Banda de Música del Estado comienza acomodarse. Paulatinamente e in crescendo prestissimo, los sonidos comienzan a inundar el espacio: trompetas, tubas, flautas, piccolos, corno, trombones, fagot, todos suenan, todos ensayan. Los músicos afinan y templan sus instrumentos en una plasta sonora, sin pies ni cabeza, pero es la preparación para que momentos más tarde la Marcha Zacatecas suene impecable.

Una y otra vez, el secretario Arturo Bermúdez Zurita indica con firmeza a los subalternos cómo ha de llevarse la ceremonia. Entrar por la derecha, subir el escalón saludar, para que el acto luzca impecable. Como impecable luce en dorado el busto del gendarme Aurelio Monfort, el heroico uniformado que abrió fuego contra los estadunidenses invasores en 1914, iniciando así con su vida como ofrenda la cuarta defensa del país en el puerto de Veracruz.

Poco a poco, todo va cobrando forma y sentido. La tropa se organiza por grupos, por sectores, la orquesta ya afinada se serena y sus integrantes toman asiento. El director acaricia la batuta, los reporteros alistan grabadoras, micrófonos, cámaras de video, fotografías para informar del acto.

Un nuevo policía fraguado en la Academia bajo el Nuevo Modelo habla con soltura de su carrera, de lo que despierta en él el servicio a la comunidad, de su familia y de su gusto por esta carrera. “Entré a la Academia porque me llamó la atención el Nuevo Modelo Policial. Uno de los aspectos en los que mucho ha mejorado es lo salarial. La disciplina que aprendemos nos sirve de mucho en la calle. Tengo dos hijos y ellos están orgullos de tener un padre policía, mi mujer mi apoya y mi mamá se preocupa en ocasiones, pero me apoya y respeta mucho mi trabajo”.

También comenta que en la institución existe el compañerismo en mayor o menor medida. “Estamos en el mismo barco, manejamos armas, nos subimos a una camioneta y todos vamos tras el mismo objetivo. Aquí nos apoyamos en todo, hasta para barrer, en las guardias, si alguien se enferma o padece algún malestar… siempre nos apoyamos entre todos, eso es parte del nuevo modelo policial, en el que la secretaría va dando pasos de gigante”.

El evento está por comenzar. Todos en sus puestos. Un silencio prolongado se deja escuchar en el Campo Azucarero, el Gobernador ha llegado junto con autoridades civiles y militares, federales, estatales y municipales.

El maestro de ceremonias anuncia que es el inicio del evento. Momento más tarde, el mandatario dirigirá su mensaje a los policías, reconocerá su trabajo, esfuerzo, profesionalismo, lealtad, honorabilidad. Les ofrecerá todo su apoyo como Ejecutivo estatal, entregará los premios a los más destacados. Ellos, los sobresalientes, llegarán doblemente satisfechos a sus hogares.