Xalapa, Veracruz, México, a lunes 13 de julio de 2020

Polémica por el plan francés de multar a clientes de sexoservidoras

Polémica por el plan francés de multar a clientes de sexoservidoras

Excélsior, 29 de noviembre de 2013

Los diputados franceses examinan este viernes un proyecto de ley que prevé sanciones para los clientes de prostitutas, un tema que desata polémica en el país.

El debate se centra sobre la legitimidad de los poderes públicos para legislar sobre un tema de orden privado, pero también sobre la idea de que las prostitutas son víctimas de la violencia de las redes mafiosas.

En un país apenas repuesto de otro debate relativo a la sexualidad, el del derecho de los homosexuales al matrimonio, los partidarios y los adversarios de la penalización de los clientes de prostitutas se enfrentan a través de cartas abiertas y peticiones, a veces provocadoras, sobre un tema tabú que alimenta fantasmas desde hace décadas, desde la legalización de los burdeles en 1804 hasta su prohibición hace 70 años.

La prostitución no es ilegal en Francia, que se estima tiene entre18 mily20 milprostitutas según un informe de2012de la Fundación Scelles, pero hay leyes contra el proxenetismo, la trata de blancas y solicitar sexo en público

El proyecto, iniciativa de diputados de la mayoría socialista y de la oposición conservadora, se propone disuadir a los clientes de prostitutas penalizando la compra de actos sexuales con una multa de 1.500 euros, multiplicada por dos en caso de reincidencia. Prevé asimismo un «cursillo de sensibilización» como alternativa a la multa.

El gobierno francés está impulsando una de las leyes más estrictas de Europa contra la prostitución y el tráfico sexual mientras otros países observan atentamente los resultados que obtiene.

Los promotores del proyecto, cuyo análisis en la Asamblea Nacional comenzará mañana, esperan que ayude a cambiar las actitudes arraigadas de cara a la profesión más antigua del mundo al castigar al cliente y proteger a la prostituta.

Sin embargo, hay una fuerte oposición al proyecto en un país que goza de una reputación de libertinaje y machismo, y circulan petitorios en defensa de los compradores de sexo. Entre los firmantes figuran la gran estrella de cine Catherine Deneuve —quien hizo el papel de prostituta en el filme “Belle de Jour” del cineasta español Luis Buñuel— y el cantante y actor Charles Aznavour.

La prostitución es legal en Francia, pero los burdeles, el proxenetismo y la solicitud de servicios sexuales están prohibidos.

El proyecto ha fomentado un debate sobre el sexo y el sexismo en el país, donde Dominique Strauss-Kahn, ex director general del Fondo Monetario Internacional, enfrenta cargos de proxenetismo agravado. Él rechaza los cargos, aunque su abogado defiende la vida sexual de su cliente, libre de convencionalismos y restricciones.

Ha llamado también la atención sobre la evolución del negocio del sexo, ya que el número de prostitutas extranjeras, en particular de Asia y el este de Europa, ha crecido exponencialmente en los últimos años.

El proyecto de ley multaría a los clientes de las prostitutas con 1.500 euros (2.000 dólares) y 3.000 euros en caso de reincidencia. También los obligaría a asistir a clases en las que se destacarían los peligros de la prostitución.

Se despenalizaría a las prostitutas —cuyo número en Francia se estima en 40.000— al derogar una ley de 2003 que penaliza la prostitución callejera, y les facilitaría a las extranjeras la residencia legal en Francia a cambio de iniciar un proceso para dejar el oficio. Una de las autoras, Maud Olivier, dice que se trata de “eliminar las consecuencias de las relaciones desiguales y arcaicas entre hombres y mujeres”.

Países como Alemania, Suiza y Holanda, donde los burdeles son legales, observan atentamente el proceso francés.

Si Francia toma la medida, podría ser un punto de inflexión para otros países europeos”, dijo Gregoire Thery, secretario general del Mouvement du Nid (Movimiento del Nido), una organización que dice ayudar a 5.000 prostitutas en Francia cada año.

El proyecto, redactado por un grupo de legisladores de derecha e izquierda y respalda

Un grupo de franceses famosos entre los que se encuentran el cantante Charles Aznavour y la actriz Catherine Deneuve han firmado una petición en contra de una propuesta socialista de castigar a los clientes de prostitutas.

Sin apoyar o promover la prostitución, nos negamos a criminalizar a las personas que se prostituyen ni a los que usan sus servicios», dijeron unos 70 famosos franceses, entre los que se encuentran el ex ministro socialista de Cultura Jack Lang, en un comunicado publicado el sábado por la prensa francesa.

El cantante galo Antoine, que tomó la iniciativa de la petición, dijo al diario Le Figaro que el Gobierno debería continuar combatiendo la esclavitud sexual pero no debería criminalizar la prostitución y afirmó que quienes se prostituyen deberían tener los mismos derechos que otros trabajadores.

La prostitución no es ilegal en Francia, que se estima tiene entre 18 mil y 20 mil prostitutas según un informe de 2012 de la Fundación Scelles, pero hay leyes contra el proxenetismo, la trata de blancas y solicitar sexo en público.

La tolerancia hacia la prostitución en Francia está a medio camino entre las actitudes en Holanda y Alemania, donde los trabajadores del sexo están registrados, pagan impuestos y reciben beneficios sanitarios, y Suecia, donde hay duras leyes contra los clientes.

La ministra francesa de derechos de las mujeres, Najat Vallaud-Belkacem, causó una polémica el año pasado cuando dijo que trataría de hacer desaparecer la prostitución castigando a los que pagan por mantener relaciones sexuales, en vez de perseguir a las propias prostitutas.

El cantante Alain Souchon, que también firmó la petición, dijo que el Gobierno no debería meterse con quienes han decidido prostituirse para conseguir un dinero fácil.

«Que hagan lo que quieran. Dan servicios afectuosos a muchas almas perdidas. Déjenles a sus clientes», dijo a Le Figaro.