Xalapa, Veracruz, México, a martes 11 de agosto de 2020

Personas que tenían pensando casarse han tenido que posponer ese día especial por la pandemia

Personas que tenían pensando casarse han tenido que posponer ese día especial por la pandemia

Abraham Nassar, 31 de julio de 2020

Veracruz, Ver.- Ante las medidas que se han tomado para combatir el coronavirus, otro de los grupos de personas que se han visto afectados, son aquellas que tenían pensado casarse en estos últimos meses, pero sus planes han tenido que cambiar.

Uno de esos casos, es el de Candy Pérez y su prometido Israel González, quienes habían hecho los preparativos para casarse a principios del mes mayo, pero ante las recomendaciones por la emergencia sanitaria no les fue posible.

“Mi fecha de boda era el 2 de mayo, iba a ser en Tabasco, pero debido a la pandemia no fue así, uno no vislumbraba al principio”.

Explicó que por 8 meses trabajaron en los preparativos, además de invertir en invitaciones, reservaciones en un hotel, el banquete, lo cual implica destinar recursos que no se van a recuperar.

 “Si hay cosas que uno no puede recuperar, que uno manda a hacer, hay cosas que uno manda a hacer con la fecha, por ejemplo y ya no te sirven, por ejemplo, nosotros compramos galletas, recuerdos y pagas por ello, las invitaciones, son 5, 6 mil pesos, y lo que vas haciendo de pedacito en pedacito, ya no son 6 mil, porque son cosas que nadie previno”.

Aunque se han mantenido en calma y analizando las opciones que tienen ante la pandemia, reconoció que es un panorama complicado, pues es un día especial que no será igual a como lo tenían contemplado.

“Es complicado yo creo, porque al final tu sueñas con el día de tu boda, sueñas con que llegue el día y de repente la situación cambia, no es un problema en la pareja, no es falta de amor, simplemente es una situación que no puedes controlar”.

Candy Pérez afirmó que, pese a todo junto a su futuro esposo, están a la espera de que las condiciones mejoren para poder unir sus vidas, no importando cuanto tengan que esperar.

“Al final aquí hay que evaluar, son decisiones familiares,  porque queremos también que nuestra familia esté ahí, la cercana, los demás se han portado compresible, pero en nuestro caso decimos buenos, creemos que la gente lo va a comprender que la decisión que tomemos es aceptable, comprensible, es fuera de nuestras manos, tenemos varios caminos que podemos tomar, estamos tranquilos, en paz, estamos seguros que en algún momento nos vamos a casar”.