Xalapa, Veracruz, México, a martes 26 de enero de 2021

Entre música y aplausos despiden a Jorge Saldaña en Xalapa y Banderilla

, 3 de noviembre de 2014

Xalapa, Ver., 3 de noviembre de 2014.- Hoffman decía que “la música empieza donde se acaba el lenguaje”, pero para Jorge Saldaña fue el lenguaje que le alegró la vida, le dio entrañables amigos y lo acompañó hasta su última morada.

Entre la neblina de la víspera de Día de Muertos llegaron a las once de la mañana las cenizas de Jorge Isaac Saldaña Hernández a la Catedral Metropolitana de Xalapa para la celebración de sus exequias.

La urna marmoleada con sus restos fue colocada sobre una mesa cubierta con un mantel blanco, en medio de dos veladoras y al pie de una cruz adornada con flores de cempasúchil.

Algunos de los músicos que por años acompañaron al comunicador en sus diferentes programas de televisión entonaron, acompañados del órgano, algunas piezas de música sacra, propias de la liturgia.

Además de las palabras de aliento a la familia Saldaña, los sacerdotes Rafael González y Álvaro Fernández recordaron algunas anécdotas respecto a la vida clerical y a la fe con Jorge Saldaña.

En punto de las 12 del día, entre aplausos y con el repicar de las campanas, salieron los restos mortales de Jorge Saldaña de la Catedral para ser llevados por sus hijas al vehículo que los trasladaría a su natal Banderilla, a donde se dieron cita familiares y amigos para dar la última despedida.

Las coronas de flores condujeron por un largo pasillo a la casa donde se crió. Ahí su esposa Leticia le dio un último paseo por su jardín, donde corrían polluelos, gallos y guajolotes.

Y en una despedida bohemia, entre música y anécdotas, Jorge Saldaña dejó su tan querida casa para quedarse, no sólo con el alma, en su natal Banderilla, en donde moran ahora sus cenizas.