Xalapa, Veracruz, México, a domingo 27 de septiembre de 2020

El drogodependiente actual tiene entre 16 y 25 años, estudia y vive con sus padres

El drogodependiente actual tiene entre 16 y 25 años, estudia y vive con sus padres

RTVE, 18 de junio de 2013

  • Según la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente

  • El consumo entre las mujeres aumenta (46%) y casi iguala al de hombres (53)

  • Los adictos a la cocaína son los pacientes que más acuden a pedir ayuda

El perfil actual del consumidor de drogas en España es el de un varón estudiante que tiene entre 16 y 25 años y vive con sus padres, ha informado el presidente de la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD), Luciano Poyato.

En el mapa español de la drogodependencias se constatan otras dos novedades importantes: la edad de consumo baja hasta la adolescencia, a la vez que aumenta el número de mujeres, que casi se equipara al de varones -46 % frente a un 53,83-.

Es lo que se traduce del estudio realizado en 2012 por las 252 asociaciones que integran la UNAD, la mayor ONG de Europa dedicada a la atención de las distintas drogodependencias, presentado por Poyato en la Comisión Mixta del Congreso y el Senado sobre este asunto.

En cuanto a las sustancias que llevaron a las personas a ponerse en tratamiento hay que situar en primer lugar a la cocaína, con un 19,95 % de consumidores.

Poyato ha destacado que durante el pasado año un 14,38 % se pusieron en manos de los expertos por problemas con el alcohol y un 10,05 % de las personas fueron atendidas por adicción al cannabis.

El consumo en la adolescencia

Sobre la edad de inicio en las drogas resulta relevante que si bien el 41,79 % de las personas atendidas contaba con entre 16 y 25 años, el 32,70 % empezó a consumir sustancias antes de cumplir los 16 años.

El presidente de la UNAD ha considerado «muy preocupante» la situación de adolescentes y niños respecto al consumo de drogas, ya que a lo largo de la década la edad de inicio desciende cada año.

Como dato positivo, ha destacado que se percibe ya una clara conciencia sobre el problema del alcohol y aumenta el número de personas en tratamiento por esta dependencia, al igual que ha ocurrido con la adicción al cannabis.