Xalapa, Veracruz, México, a lunes 28 de septiembre de 2020

Acaparamiento nacional de vacunas y tratamientos contra COVID-19 puede generar otra crisis de suministro

Acaparamiento nacional de vacunas y tratamientos contra COVID-19 puede generar otra crisis de suministro

Agencia de Noticias RTV (ONU), 18 de agosto de 2020

Naciones Unidas.- El director de la Organización Mundial de la Salud advirtió este martes que la crisis enfrentada al comienzo de la pandemia para obtener equipos de protección personal como mascarillas y ventiladores puede volver a suceder con la producción de vacunas y tratamientos si no se toman medidas en conjunto.

“Si bien existe un deseo entre los líderes de proteger primero a su propia gente, la respuesta a esta pandemia debe ser colectiva. Esto no es caridad, hemos aprendido por las malas que la forma más rápida de poner fin a esta pandemia y reabrir las economías es comenzar por proteger a las poblaciones de mayor riesgo en todas partes, en lugar de a la población entera de solo algunos países”, recalcó Tedros Adhanom Gebreyesus.

Tedros advirtió una vez más contra el “nacionalismo de las vacunas” y afirmó que compartir suministros finitos de manera estratégica y global beneficiaría el interés nacional de cada país.

“Nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo. Ningún país tiene acceso a la investigación y el desarrollo, la fabricación y toda la cadena de suministro de todos los medicamentos y materiales esenciales”, dijo.

Tedros añadió que, por ejemplo, aunque un país logre una vacuna, necesitará distribuirla en viales de vidrio de alta calidad que se producen en otro, por lo que ahora mismo se necesita una planificación “al más alto nivel para vacunar y tratar al mundo”.

“Necesitaremos fabricar rápidamente miles de millones de dosis para llegar a todos aquellos que necesiten la vacuna, lo que significa cientos de millones de viales de vidrio y formas de transportarlos de manera eficaz”, expresó.

Tedros agregó que cada nuevo brote de enfermedad presenta nuevos desafíos, pero que, desde una perspectiva logística, el COVID-19 ha sido uno de los desafíos más difíciles a los que se han enfrentado.

En febrero, cuando los brotes de coronavirus comenzaron a extenderse a otros países fuera de China, hubo un gran aumento en la demanda de equipos de protección personal, como mascarillas médicas, batas, guantes y protección facial.

Los fabricantes de varios países clave estaban bajo bloqueo y hubo un colapso en el transporte aéreo, que es imperativo para enviar suministros a todo el mundo. Algunos países establecieron restricciones a la exportación y hubo varios casos de requisición de suministros médicos clave para uso nacional.

“El nacionalismo relacionado con el suministro exacerbó la pandemia y contribuyó al fracaso total de la cadena global. Durante un período, algunos países se quedaron sin pertrechos clave, como los que precisaban los trabajadores de la salud que estaban lidiando con casos cada vez más numerosos de COVID-19, y muchos países todavía no tienen suficiente”, enfatizó.

Tedros aseguró que, si se trabaja de manera conjunta, se puede garantizar que todos los trabajadores esenciales estén protegidos y que los tratamientos probados como la dexametasona estén disponibles para quienes los necesiten.

La colaboración entre el sector público y el privado ha permitido incrementar la oferta para apoyar el uso justo y equitativo de productos escasos.

“A medida que surgen nuevos diagnósticos, medicamentos y vacunas, es fundamental que los países no repitan los mismos errores. Necesitamos prevenir el ‘nacionalismo de las vacunas’.”