Xalapa, Veracruz, México, a viernes 04 de diciembre de 2020

Abuelitas añoran visita de sus familiares en el día de las madres

Fluvio César Martínez, 11 de mayo de 2015

Estas mujeres alguna vez estuvieron rodeadas de padres, hermanos, hijos y demás familiares.

Hoy en día, su única familia son mujeres con la misma situación.

en el asilo de ancianos “Nuestra Señora del Perpetuo Socorro han encontrado un hogar, que con el paso de los años habían perdido.

Doña Ramona Macedonia Castro, tiene 74 años y es un claro ejemplo de lo que les digo, pues sus hijos decidieron olvidarla en este lugar.

Como doña Ramona, en este lugar habitan otras 26 abuelitas, de las cuales 20 son madres de familia y muy pocas son visitadas de manera constante por sus familiares.

Aun cuando se celebra el día de las madres.

En estas fechas la nostalgia los invade por ser olvidadas por sus propios hijos.

El día amanece y anochece desde el mismo punto para estas mujeres, a quienes se les complica valerse por si solas.

Muchas de ellas padecen enfermedades crónico degenerativas o demencia.

O peor aun como Doña Adelina quien han perdido una de sus extremidades.

En sillas de ruedas, con bastones o apoyándose del hombro de a lado es como viven estas madres de familia que solo añoran un abrazo de sus seres amados.

Realizamos un recorrido por este lugar y notamos como las películas del cine de oro mexicano, las pláticas entre ellas o la lectura se han convertido es sus principales pasatiempos.

Además de tener una conexión espiritual con el creador que se les transmite día a día.

 

La madre Ana Leydi Lugo Gómez, es la encargada de este asilo y con mucho gusto nos contó como cuidan a estas 27 mujeres que diariamente tienen historias que contar..

 

En este 10 de mayo las monjas del asilo del Perpetuo Socorro, han preparado un festejo para todas las mujeres el cual incluye cantos, bailes y sobretodo mucho entretenimiento.

 

Sin embargo será imposible suplir aquella necesidad que emana de los corazones jóvenes que se encubren dentro de las pieles ya marchitas.

 

Sus miradas inspiran más que compasión, sus pasos más que ganas de seguir adelante… con la ayuda de dios y las monjas como sus guías espirituales, las madrecitas y abuelitas del Perpetuo Socorro seguirán esperando a todos aquellos que quieran robarles una sonrisa.