Xalapa, Veracruz, México, a sábado 27 de febrero de 2021

A pesar de los avances tecnológicos, el oficio de relojero perdura; en Coatzacoalcos una mujer continúa con este trabajo.

A pesar de los avances tecnológicos, el oficio de relojero perdura; en Coatzacoalcos una mujer continúa con este trabajo.

Tonantzin Zapata, 24 de enero de 2021

Coatzacoalcos, Ver.- La necesidad de buscar el sustento familiar luego del fallecimiento de su esposo, llevó a Irene Toache Díaz a realizar el oficio de relojera, el cual ha desempeñado desde hace 17 años.

Empezó con una combi que ahora se convirtió en una van que se estaciona en la avenida Corregidora casi esquina Miguel Hidalgo del Centro de Coatzacoalcos para reparar relojes o cambiarles alguna pieza.

“Yo tuve que ejercer este trabajo porque lo ejercí por necesidad, en un principio no me gustó pero ahora me gusta porque es un trabajo limpio y que tu sabes que le puedes dar servicio a las personas, que das tu servicio, yo necesito del cliente y el cliente de mi”.

La historia del relojero trasciende las épocas ya que se ha convertido en una herencia familiar como es el caso de Irene.

“Primero fue mi esposo, el papá de mis hijos, y ahí van los muchachos, ahí van los nietos, ahí vamos, mis hijos son tres, son tres relojeros y ahí van los nietos, hay un muchachito de 16 años ahí esta trabajando en otro lugar pero esta trabajando lo mismo, ahí nos la llevamos gracias a Dios”.

Desde las 6:30 de la mañana inicia su jornada, la cual disfruta al ser para ella una segunda oportunidad de vida luego de sufrir un accidente hace un año.

Este oficio que data desde hace más de un siglo, sobrevive a pesar de los avances tecnológicos y el paso del tiempo, pues son muchos quienes todavía llevan a reparar sus relojes, en la mayoría de ocasiones por tratarse de una pieza de valor sentimental o recuerdo de un familiar.

Aunque a diferencia de años pasados, el trabajo sí ha disminuido sobre todo porque muchas personas han dejado de utilizar relojes tradicionales.